La opinión de la comunidad puede ser difícil de usar. A menudo está dispersa, es inconsistente o está dominada por las voces más fuertes.
Usando Engagement Science, transformamos esa información en datos claros y estructurados que muestran qué piensa la gente, por qué lo piensa y cómo están cambiando las opiniones con el tiempo.
Esto permite medir, hacer un seguimiento y comparar la confianza y la aceptación entre sitios, proyectos y regiones, incluso en contextos muy distintos. Surgen patrones, lo que deja más claro qué está funcionando, dónde está cambiando la confianza y dónde se necesita atención.
El riesgo comunitario puede entonces analizarse junto con el riesgo operativo y financiero, utilizando evidencia en lugar de anécdotas.
En el proyecto Australian Eggs (AE), la preocupación por el bienestar de las gallinas estaba siendo moldeada por un pequeño número de grupos muy activos. Al hacer un seguimiento de una muestra más amplia y representativa, constatamos que estas opiniones no eran compartidas por la comunidad en general. Esto dio a AE la confianza para responder y demostrar a los reguladores que el sentimiento estaba mejorando con el tiempo.